Manteniendo todos los derechos y beneficios como si su situación fuera la habitual:

- Grandes empresas: reducción del 5% en el Impuesto de Sociedades, con un incremento progresivo anual del 1% hasta volver al tipo normal en 5 años.

- Autónomos y Pymes: reducción al 50% del IRPF y del Impuesto de Sociedades, con un incremento el 10% anual para volver al tipo normal en 5 años.

El Estado necesita recaudar más, y eso no se consigue subiendo impuestos sino incrementando la actividad económica.